Parece increíble que recién ahora los medios de comunicación masiva registren la existencia de la violencia laboral, ¿no? Es que de vez en cuando suceden casos tan espeluznantes que los portales más naif, las revistas más glamorosas y los diarios más reaccionarios no pueden seguir mirando a otro lado.

Las noticias más reproducidas en el último tiempo fueron dos: a principio de mes, la de un empresario en Pinamar que acumula un sinfín de denuncias por hechos aberrantes, entre ellos el acoso sexual. Y esta semana, la de una mujer que fue a una entrevista de trabajo y terminó siendo abusada sexualmente.

Párrafo aparte: para victimizarla aún más, el video en el que se la ve casi inconsciente saliendo en una silla de ruedas y escoltada por la Policía del lugar en el que fue ultrajada se reprodujo sin ningún tipo de reparo en los medios y en las redes sociales.

Pero hay algo que los medios no dicen: la violencia laboral es moneda corriente; ¡como si la gente no lo supiera! La gente lo sabe, lo vive, pero algunos medios recién ahora lo comunican, tratando estos hechos aberrantes de falta a los derechos humanos como generadores de rating en los medios televisivos y de clicks en los portales de noticias. En otras palabras, sólo los comunican porque a cambio obtienen un beneficio.

Lo cierto es que una enorme parte de laburantes, y más de laburantes mujeres y de géneros disidentes, sufren violencia laboral cada día de su vida y muches de elles no conocen que estas prácticas están penadas por la Ley y, por añadidura, no conocen que existe la posibilidad de intimar a sus superiores para que cesen con estas conductas. Luego de las trabas que tienen que ver con la falta de acceso a la información sobre sus derechos, hay un gran porcentaje que sí puede registrar la violencia que está sufriendo, pero se ve atada a perpetuar ese esquema por la necesidad de continuar percibiendo el ingreso siempre insuficiente en este sistema tan desigual.

Como en muchas ocasiones, esta clase de violencia se da aprovechando la relación desigual de poder entre el empleado y empleador; y puede manifestarse distintas formas:

-Agresión física: toda conducta que, directa o indirectamente, esté dirigida a ocasionar un daño físico sobre el o la trabajador o trabajadora.

-Acoso sexual: toda conducta o comentario reiterado con connotación sexual basado en el poder, no consentido por quien lo recibe.

-Acoso psicológico: situación en la que una persona o grupo de personas ejercen un maltrato modal o verbal, alterno o continuado, recurrente y sostenido en el tiempo sobre un trabajador o trabajadora buscando desestabilizarlo, aislarlo, destruir su reputación, deteriorar su autoestima y disminuir su capacidad laboral para poder degradarlo y eliminarlo progresivamente del lugar que ocupa.

Muchas veces acompañamos a les laburantes en reclamos que son iniciados por situaciones que tienen que ver con incumplimientos en su salario o despidos injustificados; pero cuando indagamos en situaciones de maltrato, muches también nos cuentan que a diario sufren gritos, menosprecio, humillaciones, insinuaciones sexuales, abuso de poder y cambios repentinos e injustos de horarios, entre otras cosas.

Por supuesto que, como la mayoría de las situaciones que se dan en un contexto de vulnerabilidad, esto afecta mucho más a las mujeres que a los hombres. Según datos de la Oficina de Asesoramiento sobre Violencia Laboral (OVAL) la mayoría de les denunciantes son mujeres de entre 26 y 45 años. Se debe destacar que las mujeres, además de amparadas bajo la ley de contrato de trabajo, también lo están por la ley 26.485 de protección integral a la mujer.

Por eso, si como laburante sufrís algún tipo de violencia, sabé que tenés derecho a asesorarte para dar fin a estas prácticas abusivas y también para solicitar medidas de protección ya sea si son ejercidas por tus empleadores, superiores o compañeres de trabajo.

A los reproductores de información en medios de comunicación sumen los clicks con videos de tik tok, la violencia que sufren las mujeres en los ámbitos laborales no es ninguna primicia que deban explotar.

Para los empleadores violentos, queremos reforzar que les trabajadores comprometides con los derechos de las mujeres y les laburantes en general no les dejaremos en paz.

 

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